martes, 11 de febrero de 2025

 VILLA  DE NUESTRA SEÑORA DE LA CANDELARIA

CUATRO MOMENTOS DEL SITIO DE ANÁ
(Primera parte)

UNA VISTA ALTA DESDE EL TERRITORIO DE LOS CENUFANA

FUENTE. GOOGLE VENECIA ANTIOQUIA


TRANSCRIPCIÓN JUEVES DEL VIGIA PATRIMONIAL FEBRERO 6 DE 2025

BANCO DE LA REPÚBLICA MEDELLIN

SEDE PARQUE BERRIO SALA AUXILIAR

El capitán Jorge Robledo partió con el “Real” de la ciudad de Lima, año de 1539, sede antes de la Nueva Castilla y hoy llamada República del Perú; al ingresar por el sur en camino hacia el norte, en el territorio de unos aborígenes llamados Anaconas, realizó un relevo de sus guías y auxiliares traídos del territorio Inca, utilizando los Anaconas unos armazones con palos de madera que cargaban a las espaldas para el transporte de productos agrícolas y personas, bautizadas luego Silletas y fueron estas introducidas en el Valle de Aburrá, extendiéndose luego hacia el “Oriente cercano”.

Estando en Santiago de Cali, parten de allí en enero de 1540; no han avanzado gran distancia cuando reciben noticias calamitosas de familia del escribano Pedro Cieza de León; el capitán Robledo decidió entonces nombrar como escribano a Juan Bautista Sardella y Cieza de León regresa a Santiago de Cali. Continuando la ruta en el mismo sentido del río Bredunco (Cauca), van señalando la geografía y algunos productos alimenticios de los poblados indios como choclos (maíz tierno), piscavaes (punta de una palma), curos o curros (aguacates), guamas “é otras frutas de un árbol con frutas amarillas como uvas (uchuvas) que les gustó mucho a la tropa”.

En territorio de Quimbayas y Quindíos, preguntan a los indios de donde son esos presentes de oro y le responden de Arvi, este se encuentra adelante y así que Robledo decide continuar hacia el norte a cruzar las “Sierras nevadas”. Cruzan territorios llanos y fragosos, destacan ríos y quebradas hasta llegar a un sitio donde están los CENUFANA(hoy Sinifaná), indios belicosos que se presentan con objetos de oro y nos salieron como cincuenta mil indios y que poseían tambores y bocinas; pero yo retomo lo que nos han enseñado y explicado en otros escenarios de que los tambores eran originarios de África, aquí ya existían los tambores. Siguiendo al norte llegan a una provincia donde hay “fuentes de agua salida”, muchos panes de sal y alimentos,  y aposentó el Real y llamaron Murgia o “País de la sal”(al momento Heliconia); ven unas “Sierras nevadas” pero no creo que en esa época eso estuviera con nevados más bien  estaba nublado, así como lo vemos acá. Y que todos son abundantes en comida y hubo varios enfrentamientos porque ellos llaman  a Jorge Robledo como un invasor y de todas formas iba como con mucha violencia y ellos llevaba unos perros, unos perros europeos que devoraban personas; en lo que dice era es de que Robledo mandaba a alguien un Anacona a que los interpretara y que no fueran muy violentos porque si no les echaban los perros y los perros los devoraban vivos. 

Luego le dijo a Jerónimo Luis Tejelo subir allá donde está esa abra a ver que ve y de ese ese punto sale Tejelo con gente de a pie y de a caballo después de medio día y llega al abra que más o menos a las 5 de la tarde ya estaban allá en el abra. Así que cuando llegan allá a ese punto Tejelo dice que mira al Valle y que ve fuegos encendidos por todo ese Valle que a lo largo fuegos encendidos entonces dice “Ah eso está muy poblado”. Entonces como está tan poblado no me conviene bajar a ese lugar porque tienen que haber numerosos o miles de indios. Pero está es mirando de Heliconia a buscar una entrada al Valle de Arvi, y sube la cuchilla y no está por el alto del Chuscal, es decir, no va el camino prehispánico a salir más al sur por el Romeral, Caldas y descansar en el Guayabal de hoy en día; es por el llamado Alto del Barcino, vecino a Belén Altavista; el Barcino no lo vemos de acá si quieren ahorita lo muestro desde acá, viene el camino de Guaca que viene del Sur que ese camino prácticamente viene del lago Titicaca, viene de los Andes camino del lnca y se dice que es el mismo camino del Inca que cruza el valle de Aburrá cruza Arvi y sigue a Centroamérica hasta México o Norte de México, se dice que es el mismo camino que pasaba por Santa María la Antigua de que es los límites con Panamá. El Barcino es un árbol que produce una madera muy fina semejante a la del Abarco, es una madera para construcción, fibra rosada, está muy escaso porque prácticamente está en vía de extinción y servía para la construcción. Entonces dice Robledo le dice a Tejelo vaya allá, mire el valle a ver qué ve y dice Tejelo que ve muchos fuegos encendidos. Esto está densamente poblado, yo no puedo bajar en la noche porque apenas tengo unos pocos hombres de a y caballo y de a pié, voy a esperar que amanezca y esperó que amaneciera, ellos dicen que ya van siendo las 6 de la mañana y comienzan a bajar cuando dicen que le aparecen como mil indios, ese punto es más o menos Altavista arriba en Vereda Buga; conocen la Vereda Buga? por ahí va el camino de Guaca, una Vereda que llama Buga más o menos cerca de ahí es el primer encuentro, la primera guazabra o guazabara como ellos dicen allí es el enfrentamiento y dice que varios caballos muertos varios heridos. Tejelo logra desterrar a esos indios. El Capitán Tejelo hizo aposentar los heridos y poner recado en el Real, entonces envió a dos a avisar al Capitán Robledo. En la tarde del mismo día regresaron como tres mil indios en escuadrón, con dardos y tiraderas y se armó otra guazabra por cerca de una hora y media; el Capitán Tejelo se  metió(rompió) el cerco y fue al alcance de ellos como por una legua; muchos muertos y no regresaron.

Continúan bajando, mientras bajan, le preguntan a un aborigen que de dónde esos presentes de oro? ¿dónde están? Y les responde en Arvi y que en Arvi es en esa montaña de enfrente. Miren ya están diciendo segunda vez que es en Arvi donde está el oro; siguen bajando cuando dicen ellos que le aparecen como 3,000 indios, otro enfrentamiento hablaban de uno solo, no, son dos enfrentamientos y ese segundo es por ahí cerca no del aeropuerto o por guayabal barrio Antioquia, es más hacia el lado de la unidad deportiva de Belén; miren que el camino del Barcino baja paralelo a la quebrada de Altavista, va girando y llega y termina dónde era el mogote al lado o cerca del puente Guayaquil; eso lo llamaban en la colonia “el Codo, donde está el puente Guayaquil ellos lo llaman "el codo" porque el río allí es uno brusco y forma allí donde está esa forma de codo del brazo los meandros porque era el lugar más estrecho para construir un puente. Muy bien entonces un segundo enfrentamiento o la guazabra en esa ya estaba un poco acosado Tejelo necesito ayuda hay que a llamar el capitán Robledo porque ya estaba haciéndose inferioridad y los españoles si tenían una ventaja porque tenían los caballos y poseían armas de fuego. Ellos dicen que los indios tienen unas como unas lanzas y sobre todo unas tiraderas como que son las llamadas después caucheras. Entonces rompieron a los indios y los indios metieron en el pueblo, se metían en los bohíos y otros se subían a la cumbre de ellos.  

Detalla el escrito que el Capitán Tejelo hizo aposentar los heridos y poner recado en el Real, entonces envió a dos a avisar al Capitán Robledo. En la tarde del mismo día regresaron como tres mil indios en escuadrón, con dardos y tiraderas y se armó otra guazabra por cerca de una hora y media; el Capitán Tejelo se  metió(rompió) el cerco y fue al alcance de ellos como por una legua; muchos muertos y no regresaron. El Capitán Robledo partió con todo el Real “por amor a los heridos”; mucha comida, maíz para más de dos meses, frisoles, cories, perros medianos. Esta Provincia se llamará en nombre de Avurra. Entonces le pusimos el nombre de Valle de San Bartolomé y “aquí estuvimos quince días” servidos por los indios y otros comarcanos que llegaron.

Estando allí en el retiro de una quebrada, un indio Avurra señala a los españoles que un camino conduce a un poblado llamado Curqui, en la orilla de una quebrada de aguas abundantes y hoy llamado Copacabana; que otro camino lleva a Arvi por el oriente, al presente denominado cordillera de Santa Elena y Piedras Blancas.

Es un sitio estratégico y es en ese lugar donde se inició la configuración del Sitio de Aná, años después definido por Don Gaspar de Rodas como el “Antiguo Asentamiento de los Avurraes en el Guayabal”.


VID-20250210-WA0032.mp4 - OneDrive







 






















viernes, 9 de julio de 2021

EL RESGUARDO DE SAN LORENZO DE ABURRÁ Unos Linderos Para Comprender El Sitio de Aná

 Segunda parte.

Es necesario mostrar claridad sobre los conceptos de encomienda y resguardo indígena.  En los dos primeros siglos coloniales la encomienda reguló la fuerza de trabajo y la distribución de la mano de obra. "La encomienda era una vieja institución de carácter feudal, que establecía servidumbre a los señores a cambio de protección para los siervos. Se estableció entregando una comunidad de indios a un español (benemérito) a cambio de los servicios prestados por éste", explica Lucena Salmoral. El historiador Guillermo Céspedes del Castillo agrega que "el beneficiario (encomendero) cobra y disfruta el tributo de sus indios, en dinero, en especie (alimentos, tejidos, etc.) o en trabajo (construcción de casas, cultivo de tierras o cualquier otro servicio); a cambio de ello, debe amparar y proteger a los indios encomendados e instruirles en la religión católica, por sí o por medio de una persona seglar o eclesiástica (doctrinero) que él mantendrá".

Por lo tanto, la encomienda no implicaba la propiedad sobre los nativos; era una concesión no heredable. Al quedar vacante (sin poseedor) ésta volvía al monarca, quien podía retener a los indígenas bajo administración real o entregarlos a otro encomendero. Paralelamente a la encomienda funcionó el sistema del repartimiento forzado, que consistió en el trabajo rotativo y obligatorio del indígena en proyectos de obras públicas o trabajos agrícolas considerados vitales para el bienestar de la comunidad. Esta modalidad de trabajo se basaba en reclutamientos laborales precolombinos, como fueron el Coatequitl mexicano y la Mita peruana, la cual los españoles aplicaron con un sentido diferente al que tenía en las sociedades nativas. 

Las encomiendas paulatinamente fueron perdiendo su razón de ser, entre otros motivos, por la caída de la población aborigen, la desaparición de los conquistadores ávidos de recompensa y la paz que imperó en la mayoría de las provincias. En cambio, los repartimientos, persistieron hasta el fin del período colonial. La corona fue incapaz de conceder encomiendas indígenas al cada vez mayor número de españoles; por ello, muchos de éstos se vieron forzados a recurrir a otras alternativas para proveerse de mano de obra. Aparecieron de esa manera diversas formas de peonaje y trabajadores libres remunerados. Especialmente desde finales del siglo XVI, estos sistemas laborales predominaron en gran parte de la América española. Mientras en las haciendas laboraban peones, jornaleros y capataces, en las minas obreros libres ofrecían sus servicios. En las ciudades, por su parte, se constituyó una mano de obra libre calificada, compuesta por plateros, carpinteros, carreteros y gremios de artesanos en general.

El Resguardo es una institución legal sociopolítica de origen colonial español en América, conformada por un territorio reconocido de una comunidad de ascendencia amerindia, con título de propiedad inalienable, colectiva o comunitaria, regido por un estatuto especial autónomo, con pautas y tradiciones culturales propias. El resguardo surge en la Nueva Granada hacia el año de 1596, al momento de realizar las primeras asignaciones de tierras comunitarias, predios prohibidos para la venta y otros tipos de negocios especulativos, ya derivados con pobladores no aborígenes. También se rechazaba que las tierras así constituidas, fueran accedidas por personas diferentes a los naturales. La Corona española, designó desde el primer momento que las autoridades nativas gobernaran en los resguardos y nominados como Cabildos, cuyo componente dirigente era nombrado por los propios aborígenes.  

La institución jurídica y agraria del resguardo es de origen colonial; fue adoptada por la corona española a fines del siglo XVI, como medida protec­tora de los indígenas, después que la encomienda había dejado su secuela de merma demográfica y explotación inmisericorde de las poblaciones aborí­genes. Claro que por otra parte, el resguardo perseguía la facilidad de recoger el tributo al tener a los indios concentrados y separados de la población es­pañola y mestiza. Pero con todo y eso, el resguardo demoró la desaparición biológica y cultural de muchas comunidades amerindias, aunque hubiera sido inspirado por una intención paternalista.

Bibliografía.

LUCENA SALMORAL, Manuel.  América 1492: retrato de un continente hace 500 años. Editorial Anaya. 1990. Madrid.

Jorge Morales Gómez, La división de resguardos en Tierradentro, departamento del Cauca, Universitas Humanística: Vol. 12 Núm. 12 (1980): Simposio Manifestaciones Culturales de la Sociedad Colombiana Contemporánea

file:///C:/Users/user/Downloads/10424-Texto%20del%20art%C3%ADculo-39109-2-10-20150224.pdf

http://www.unilibrebaq.edu.co/unilibrebaq/pdhulbq/html/LIBROINDIGENA.htm

https://enriquedussel.com/txt/Textos_200_Obras/Filosofos_Venezuela/Resguardo_Nueva_Granada-Carmen_Bohorquez.PDF

https://wiki.salahumanitaria.co/wiki/Resguardo_ind%C3%ADgena

 


















sábado, 24 de abril de 2021

EL RESGUARDO DE SAN LORENZO DE ABURRÁ Unos Linderos Para Comprender El Sitio de Aná


Una tarea a desarrollar por nuestro grupo de VIGÍAS DEL PATRIMONIO LOS ROBLEDALES, es referente al estudio, el análisis de la situación confusa que se presenta y es por ello, la importancia a realizar la reconstrucción de las versiones que quieren trasmitir las fuentes relacionadas a través de su historia y de la actual comprensión e interpretación geográfica e histórica, así como política y cultural que a la fecha de hoy, se continúa presentando acerca de la ubicación del Resguardo de Indios de San Lorenzo de Aburrá y su relación histórica – cultural con el Sitio de Aná.

Ya escrito lo anterior, esto nos invita con gran interés a conocer la información ya existente recolectada a través de las diferentes fuentes, esto, con la finalidad de entender la historia de la problemática desde sus inicios. Ahora, lo confirma el avance investigativo en ciencia y tecnología, la historia social la basamos en una serie de supuestos “…El más básico de esos supuestos es el de que las relaciones entre los seres humanos están regidas por un mecanismo de funcionamiento y de cambio que es autónomo y objetivo, en el sentido de que es independiente de y externo a la acción intencional de las personas y de que, en razón de ello, tiene la capacidad de determinar la conciencia y el comportamiento de los actores históricos.” (Cabrera, 2006, p. 166).

Este proyecto cultural, nos permitirá acceder a su vez a retomar la configuración geográfica e histórica, a traer a la memoria y al aprendizaje, los eventos del pasado histórico de la problemática cultural vigente, así como política y ambiental de los diferentes grupos sociales, información que a través del estudio de archivos y de la relación con las comunidades, nos permitan la reconstrucción de la historia de un resguardo en el “Valle de Los Avurraes” y, al mismo tiempo, alimentar a este estudio con la puesta en desarrollo de iniciativas constructivas y propositivas para la solución de la problemática.

Primera Parte.

Año de 1541, un espacio localizado en el "Nuevo Mundo", deslumbra a los novedosos conquistadores; es un territorio cuyos habitantes enseñan artesanías laboradas en un codiciado metal y manifiestan a los osados descubridores, quienes preguntan, ¿Dónde se encuentra ese oro?. Señalando: "Allá en esa montaña, en Arvi". El Capitán Jorge Robledo, decide bautizar la gran abra como el Valle de San Bartolomé de Los Alcázares. Luego, dados los habitantes del lugar, a orillas de una quebrada que dicen llamar Ana, luego de aposentado el Real, le denomina El Valle de Los Avurraes.

Para el año de 1574, el "pacificador" Don Gaspar de Rodas, recibe una merced de tierras en el valle antes citado, quien en la justificación de su solicitud argumentaba al cabildo antioqueño: {Como a vuestras mercedes consta, esta tierra se va ensanchando e padeciendo necesidad de comidas, e como respeto la obligación que tengo de servir a Su Majestad e al bien de esta tierra, atento al aparejo que hay en el valle de Aburrá, donde tengo mis indios de encomienda, en nombre de su majestad pido a vuestras mercedes me hagan merced en el dicho valle de Aburrá, que está diez leguas de aquí, poco más o menos, cuatro leguas de tierra para fundar hatos de ganados y estancias de comidas, la cual merced suplico se me haga desde los asientos viejos de Aburrá para abajo […] e que corte de la una parte a la otra del valle, hasta los altos de cordillera" (Hoyos 1916).}.

Analizamos la petición de Don Gaspar de Rodas y observamos que ya en ese período de tiempo, existe una encomienda de indios a su nombre dentro del Valle de Los Avurraes. Es a partir del año de 1573, cuando se configura la ENCOMIENDA DE INDIOS para Don Gaspar de Rodas, un territorio establecido  "al sur del Morro que tiene forma de un Pan de Azúcar, espacio definido entre dos quebradas, por la cabecera  con el nacimiento de esas quebradas y por debajo con el Río Avurra". 

Biblio-cibergrafía.

 -A.H.A. Sección Colonia (SC), Fondo Tierras (FT), t. 1, doc. 4611; t. 142, doc. 3874; t. 183, doc. 4610, 4611; t. 188, doc. 4726.

-Botero, Sofía y Vélez, Norberto. La búsqueda del valle de Arví. (Medellín: Municipio de Medellín parque Arví, 2014

-Montoya Guzmán, Juan David y Lenis Ballesteros, César Augusto. Dos Momentos del Valle de Aburrá: entre lo prehispánico  lo colonial. ( Medellín: Alcaldía de Medellín, 2017) 

-Piedrahíta Echeverri, Javier (Presbítero). DOCUMENTOS Y ESTUDIOS PARA LA HISTORIA DE MEDELLÍN. (Medellín: Alcaldía de Medellín, 1982).  

-https://www.solopaisas.com.co/por-que-medellin-es-capital-antioquia/

-http://www.jorgeorlandomelo.com/conquista_de_antioquia.htm

 -https://repository.cesa.edu.co/bitstream/handle/10726/268/21.PROCESOS%20DE.pdf?sequence=6&isAllowed=y

- https://revistas.unal.edu.co/index.php/historelo/article/view/23301/42553

-http://bibliotecadigital.udea.edu.co/dspace/bitstream/10495/9398/1/GomezMauricio_2015_ChontalLadino.pdf

   

martes, 1 de diciembre de 2020

 

VIGÍAS DEL PATRIMONIO LOS ROBLEDALES

LA FERIA DEL PORRO 
A RITMO DE PORRO EN QUEBRADA ARRIBA

Un proyecto registrado en el Programa Nacional de Vigías del Patrimonio Cultural MINCULTURA Colombia

EN EL MES DEL PATRIMONIO CULTURAL, PRESENTES EN LA TERTULIA DE LA CASA MUSEO SALSIPUEDES EN HOMENAJE AL MAESTRO, LUIS EDUARDO BERMÚDEZ ACOSTA . LOS INVITAMOS A INGRESAR A   https://www.youtube.com/watch?v=o1LfbT7W4o8&t=681s




sábado, 8 de agosto de 2020

 

VIGÍAS DEL PATRIMONIO LOS ROBLEDALES

 A REDESCUBRIR LOS CAMINOS ABORÍGENES Y REALES

 EN EL ESPACIO DE PIEDRAS BLANCAS


Un proyecto registrado en el MINISTERIO DE CULTURA COLOMBIA, con el Objetivo General de concebir una política cultural de apropiación del patrimonio cultural por medio de la participación de la sociedad civil y escolar, cuyo fin es avalar la sostenibilidad, sustentabilidad y recreación de sus activos culturales.


Sexta Parte y Final

Con gran inversión de tiempo y esfuerzo, los aborígenes abrieron caminos entre diferentes centros de población, mercados y centros ceremoniales; por esos caminos transitaron viajeros, comerciantes, fieles e incluso tropas, movimientos que a menudo implicaban traslados extenuantes a larga distancia y durante periodos prolongados.


Fotografía N° 1. Sendero Prehispánico en La Llave de Piedra, vereda Matasanos.

Durante el periodo de exploración territorial y de conquista hispana, los españoles acudieron a los circuitos de circulación existentes, rutas inter e intrarregionales tales como las vías del comercio de la sal e hilados, consolidados por las comunidades aborígenes, Anaconas, Quimbayas, Aburraes, Tahmíes, para reconocer los territorios indígenas e identificar los diferentes grupos de primitivos pobladores, su ubicación y estructura de organización social. Los circuitos de producción y comercialización de la sal, artesanías del oro e hilados en los valles de Avurra y Arvi, que tenían los indígenas en el siglo XVI, fueron utilizados por los peninsulares para controlar el territorio y la producción prehispánica y al mismo tiempo generaron un proceso de interacción política, económica, la cual facilitó las relaciones sociales y entre las diversas fuerzas étnicas.

La web colonial de caminos sobre un soporte prehispánico siguió avanzando y extendiéndose en la República a medida que el país colonizaba nuevas tierras en la expansión de la frontera agrícola y la fundación de nuevas ciudades en la cordillera Central a través de una red intrincada de caminos y de una sociedad cohesionada en la producción, transporte y exportación del café por los caminos de herradura(https://www.semana.com/especiales/articulo/caminos-conducen-memoria/73361-)

 

 

Fotografía N°2. Camino Prehispánico El Sango, vereda Matasanos.

Los senderos o trochas, caminos, rutas, en el espacio de Piedras Blancas, son una expresión de la forma en que los grupos humanos organizan el espacio social a partir del estado geográfico; forman parte de la producción basada en el diseño, la proyección y organización culturales, son auténticos vehículos para el intercambio. Por esas vías se trasladaban las personas, que a su vez eran portadoras de objetos y tradiciones, de bienes y de ideas, ejes articuladores de procesos históricos. Sin duda, esas rutas tuvieron un papel activo en la vida cotidiana al conectar distintos lugares, cuya relevancia estaba determinada por el nivel de desarrollo social, en distintas regiones y épocas. Es por ello por lo que la complejidad de las instituciones ambientales, culturales, económicas, políticas y religiosas llevó a que se formalizaran estas vías de intercambio terrestre, mediante la transformación del entorno natural.

La tarea es llevar esta compleja relación naturaleza, sociedad, caminos, centro ceremonial, comercio, con la meta de cultivar la idea de la creación de un PAISAJE CULTURAL, fundamentado en esos   cinco (5) ejes.



 

 














viernes, 10 de julio de 2020


VIGÍAS DEL PATRIMONIO LOS ROBLEDALES

 A REDESCUBRIR LOS CAMINOS ABORÍGENES Y REALES

 EN EL ESPACIO DE PIEDRAS BLANCAS


Un proyecto registrado en el MINISTERIO DE CULTURA COLOMBIA, con el Objetivo General de concebir una política cultural de apropiación del patrimonio cultural por medio de la participación de la sociedad civil y escolar, cuyo fin es avalar la sostenibilidad, sustentabilidad y recreación de sus activos culturales.


Quinta Parte

Los caminos aborígenes  juegan un papel importante en la zona aurífera de Piedras Blancas, la cual presenta un desarrollo paralelo a la creación del sitio para la Villa de Nuestra Señora de La Candelaria de Medellín. Los depósitos de minerales, representados en el oro y la sal, suministraron en parte, el capital inicial para el establecimiento de la nueva villa; sus herramientas de trabajo y la producción metalífera, así como para el transporte del dicho material, utilizó los Caminos Prehispánicos y luego los Coloniales para ser entregada en las cajas reales, como es la caso de la distante Zaragoza o en los sitios de compra en la Villa de Medellín.

Piedras Blancas representó el escenario adecuado para que la colonización española promoviera su desarrollo capitalista, ingresando por los caminos primitivos y por estos arribaron las ideas del avance tecnológico, del  mercado en una economía abierta, las estrategias para enfrentar la libre competencia. Un espacio con riquezas minerales, aprovechadas por la corona ibérica, los mazamorreros, los emprendedores criollos y quienes a través de la red de vías Aborígenes y Reales, superaron las situaciones problemáticas de sus empresas mineras para el transporte seguro de su producto minero, unos empresarios e inversionistas con olfato diferenciador para los negocios y de apertura económica.


Una aproximación del Barrio de Piedras Blancas, año 1873. La relación caminos-minería-paisaje.

La guerra de Los Mil Días, 1899-1903, generó graves consecuencias para la minería, en general para el departamento de Antioquia. Los animales con su carga eran requisados, sus habitantes mineros reclutados para la guerra y algunos empresarios o financistas de la época se fueron al campo de batalla. Las estadísticas para la zona del Corregimiento de Mazo son pobres o desaparecidas pero algunos datos dan a conocer el bajo impacto de la guerra, dado el desplazamiento de empresarios de las zonas violentas hacia Piedras Blancas. El territorio es rico en vías Primitivas y Coloniales y ofrecen seguridad, es un lugar cercano a la ciudad de Medellín; un escenario donde la explotación del oro y la sal, es de bajo costo pues los suelos son blandos, el mineral es superficial y bosques que proporcionan leñas abundantes.

De un número aproximado de 179 minas de nuevo y antiguo descubrimiento denunciadas entre 1881 y 1899, promedio de 9.9 por año, la cifra pasó a 172 denuncios entre 1900 y 1917, un promedio de 9.6 por año, lo cual representa una variación mínima. Incluso, entre los años de la guerra, se denunciaron 49 yacimientos para un promedio de 12.2, superando los promedios ya anotados. Luego de los años 1904 a 1918 los 58 denuncios representan un promedio aritmético de 3.4 por año, mostrando un nivel descendente a causa de los bajos denuncios (siete) del año 1918 y al tiempo, se dan las nuevas leyes de aguas para Piedras Blancas. La minería del oro comienza entonces a desplazarse hacia la parte central del corregimiento de Mazo, por los Caminos de Mazo, Los Tiburcios, a Rionegro, hacia  la  llamada zona de Santa Elena. Poco a poco el Territorio de Mazo pierde su importancia económica derivada del oro y la sal.

La vertiginosa desaparición de los mazamorreros y barequeros del punto denominado “Tiburcio”, como modalidad importante de producción, debido entre otras causas, a la atracción de Medellín con sus llamativos jornales y una vida más cómoda. Numerosos mazamorreros abandonaron los filones y bateas de los amagamientos y quebradas del Oriente cercano y, el oro en polvo como medio circulante, fue desapareciendo con el paso de los años.

Los intereses y capitales se desplazan hacia otras actividades manufactureras, las cuales ofrecen mejores incentivos y seguridad a sus inversionistas. En la región de Piedras Blancas, los caminos también facilitaron la  instalación de cervecerías, cultivos de la cabuya y la vainilla; la producción de jabón de tierra y un tejar, a fin de satisfacer la alta demanda en el poblado. Luego la congelación de una gran área como reserva forestal en la zona de Piedras Blancas a partir del año de 1918, obligó a los inversionistas mineros a ubicarse en otros lugares fuera del Territorio de Mazo, más hacia Santa Elena. Sin embargo los caminos muestran las huellas de intervenciones antrópicas hasta nuestros días, ellos hablan de un pasado bastante dinámico, son la señal de un llamado a escucharlos y nos ofertan la idea de establecer un Paisaje Cultual entorno a esa rutas ancestrales.

La desaparición y migración de varios líderes o empresarios nativos en los inicios del siglo XX, empleó los caminos como ruta a seguir para cumplir órdenes sepulcrales hacia el Cementerio de San Lorenzo por el Camino Medellín - Salinas de Mazo y su tramo de La Cuesta o para alcanzar nuevos objetivos de vida como fueron las oportunidades de trabajo, durante el creciente desarrollo industrial de la ciudad de Medellín. Igualmente, la situación se presentó por el Camino Real a La Honda, hacia el Municipio de Guarne. 

Las rutas ancestrales no es posible considerarlas únicamente como vías de comunicación y para la dinámica social, lo destacable es considerar el paisaje, la inmensa interrelación entre los caminos y las culturas pasadas y presentes a través del tiempo; son diseños de direccionamientos no con solamente valor arqueológico, son un marco hacia el patrimonio natural y cultural que unifica a nuestros poblados y comarcas a través del tiempo y el espacio; lo latente es que su presencia física perdure en las épocas actuales, es que la pasión humana nos seduzca y nos invite a recorrer sus distancias en procura de hallar nuestra identidad, de interpretar el pedazo de tierra que nos vió nacer, es una novedosa conquista con la misión de darles de nuevo vida, protagonismo.









sábado, 27 de junio de 2020

VIGÍAS DEL PATRIMONIO LOS ROBLEDALES

 A REDESCUBRIR LOS CAMINOS ABORÍGENES Y REALES

 EN EL ESPACIO DE PIEDRAS BLANCAS


Un proyecto registrado en el MINISTERIO DE CULTURA COLOMBIA, con el Objetivo General de concebir una política cultural de apropiación del patrimonio cultural por medio de la participación de la sociedad civil y escolar, cuyo fin es avalar la sostenibilidad, sustentabilidad y recreación de sus activos culturales.


Cuarta Parte

En el Valle de Arvi, cuenca Alta de la quebrada Piedras Blancas, las fuentes salinas son el punto de referencia a partir de inicios de la colonización española, entre sus "ojos de aguasal" cruza el primitivo camino que partiendo del sur de los Andes Peruanos, rumbo norte a desplazarse por el territorio del Ecuador, ingresa a Colombia, continúa hacia el norte a la región de los Quimbayas, cruza las montañas nevadas de la cordillera central; ingresa por el sitio de los Sinifaná y su pico, luego llamado Cerro Tusa. Toma rumbo hacia el "País de las Peras", (aguacates), a paso seguido Guaca, remonta la cordillera, desciende al Valle de Avurra, atraviesa el sitio de los Avurraes, desplazándose al oriente, donde se bifurca con una vía hacia las salinas de Piedras Blancas y sigue en dirección este a Guatapé.

Este cruce oriental, cimentado en lajas de piedra matemáticamente diseñadas y ubicadas, años después bautizado Camino Medellín - Salinas de Mazo, es la ruta para el transporte de humanos, la producción de sal, oro y productos agrícolas en pequeña escala hacia la Villa de Medellín. A partir de los humedales salinos, se desprende una ruta prehispánica hacia el oriente, a un punto llamado "Periquito", sector El Rosario, dotado de valiosos puntos arqueológicos y paralelo a corta distancia de una calzada colonial, llamada el Camino de Los Muleros, por el cual ingresaban las mulas con mercancías con destino a Medellín o al Valle de Rionegro.

En el costado oriental del Valle de Arvi, varios trayectos coloniales facilitan el transporte de personas y minerales como son el Camino Público de Mazo con llegada a la Plaza Pública de Mazo; el Camino de Los Tiburcos( ingreso de la Revolución Comunera de Guarne a la zona de Piedras Blancas - Mazo); El Camino A Rionegro por el Alto de Oro; el Camino Mazo - Santa Elena. Otra vía es el camino Piedra Gorda - Alto de Oro, el cual comunica el primer poblado con el Camino Público de Mazo o con la Ruta a Rionegro por el lote llamado El Roblal. Existen otros varios trayectos por ese costado suroriental amparados por el Código de Minas del Estado Soberano de Antioquia pues el territorio presentaba numerosas explotaciones auríferas, principalmente de veta.


IMAGEN N°1. CAMINO DE LOS TIBURCIOS, VEREDA MAZO

En el espacio noroccidental de la cuenca alta de la quebrada Piedras Blancas, se detallan unas primitivas rutas hacia El Sango, el caserío de Curqui (hoy Copacabana), trayectos coloniales como los Caminos de La Candelaria y a Guarne; además numerosos senderos con servicios de movimiento humano durante la minería de esclavos para el oro y la plata, en puntos llamados Rucio, Tiburcio y El Congo o Chocó, territorios estos donde se diseñó la Revolución Comunera de Guarne o Revolución de los Tiburcios (año 1781), representando esta sublevación la primera significativa en el continente americano contra la Corona española puesto que estaba en juego, el impuesto al oro, el Quinto Real. En párrafo anterior mencionamos una ruta en homenaje a los revolucionarios y por una época, el paraje Mazo se denominó Tiburcio.

Por este mismo sector de la cuenca de Piedras Blancas, cruza el Camino del Sango, dirección nororiente, sitio llamado el Plano de Miraflores (mina Miraflores), lugar de asiento en su cercanía de otra  explotación aurífera denominada Montaña de Mineral La Veta De Piedras Blancas, año 1853, una asociación minera entre el ingeniero Sueco Carlos Segismundo T. Von de Greiff, Rafael María Giraldo (primer presidente del Estado Soberano de Antioquia ) y el nativo empresario José Ambrosio Alzate Vásquez. Es un entable minero vecino a la futura explotación aurífera La Cueva del conocido emprendedor Carlos Coriolano Amador Fernández.



IMAGEN N° 2. MONTAÑA DE MINERAL LA VETA DE PIEDRAS BLANCAS Y SUS CAMINOS EL SANGO Y A GUARNE

Desde tiempos remotos, los caminos han interconectado los Valles de Avurra y Arvi; en el territorio de las Piedras Blancas, los caminos son la señal y las vías para el intercambio de productos, el transporte del oro y la sal, la señal carreteable  para ingresar al vallejo desde otros sitios para su invasión prehispánica y colonial, la ruta a seguir para las revoluciones de esclavos y comuneras para las asonadas contra el estado. Igualmente, son experiencias de actos culturales, como las tecnologías y las técnicas mineras, habilidades, conocimientos, sorpresas, descubrimientos; son también la manera de conocer a los miembros de poblados vecinos, realizar los emprendimientos, negocios con ellos, establecer lazos a través de la familia o los proyectos de poder político o la fuerza misma, es descubrir que las formas de vida no son las únicas posibles.  


Los dichos caminos y otros senderos, permitieron entablar comunicaciones, negocios con otras regiones al oriente, a través del Camino de La Candelaria y los Muleros; con El Camino del Virrey (hacia el Valle del río Cauca), el Camino a Nare, (en el río Magdalena), El Camino Público de Mazo "Calle Vieja" (con los Valles de Avurra y Rionegro), el Camino a Santa Gertrudris (Envigado). Son las vías para llevar el avance capitalista, son los trayectos para comercializar la producción aurífera de los Mazamorreros con los mercaderes antioqueños, son la dirección para suministrar las nuevas tecnologías mineras y administrativas en la Provincia de Antioquia, son las rutas de la construcción del patrimonio cultural en el espacio de las Piedras Blancas, antes el Valle de Arvi, hoy un componente espacial del denominado Corregimiento de Santa Elena.