VIGÍAS DEL PATRIMONIO LOS ROBLEDALES
A REDESCUBRIR LOS CAMINOS ABORÍGENES Y REALES
EN EL ESPACIO DE PIEDRAS BLANCAS
Un proyecto registrado en el MINISTERIO DE CULTURA COLOMBIA, con el Objetivo General de concebir una política cultural de apropiación del patrimonio cultural por medio de la participación de la sociedad civil y escolar, cuyo fin es avalar la sostenibilidad, sustentabilidad y recreación de sus activos culturales.
Con gran inversión de tiempo y esfuerzo, los aborígenes
abrieron caminos entre diferentes centros de población, mercados y centros
ceremoniales; por esos caminos transitaron viajeros, comerciantes, fieles e
incluso tropas, movimientos que a menudo implicaban traslados extenuantes a
larga distancia y durante periodos prolongados.
Fotografía N° 1. Sendero Prehispánico en La Llave de Piedra,
vereda Matasanos.
Durante el periodo de exploración
territorial y de conquista hispana, los españoles acudieron a los circuitos de
circulación existentes, rutas inter e intrarregionales tales como las vías del
comercio de la sal e hilados, consolidados por las comunidades aborígenes,
Anaconas, Quimbayas, Aburraes, Tahmíes, para reconocer los territorios
indígenas e identificar los diferentes grupos de primitivos pobladores, su
ubicación y estructura de organización social. Los circuitos de producción y
comercialización de la sal, artesanías del oro e hilados en los valles de
Avurra y Arvi, que tenían los indígenas en el siglo XVI, fueron utilizados por
los peninsulares para controlar el territorio y la producción prehispánica y al
mismo tiempo generaron un proceso de interacción política, económica, la cual
facilitó las relaciones sociales y entre las diversas fuerzas étnicas.
La web
colonial de caminos sobre un soporte prehispánico siguió avanzando y
extendiéndose en la República a medida que el país colonizaba nuevas tierras en
la expansión de la frontera agrícola y la fundación de nuevas ciudades en la
cordillera Central a través de una red intrincada de caminos y de una sociedad
cohesionada en la producción, transporte y exportación del café por los caminos
de
herradura(https://www.semana.com/especiales/articulo/caminos-conducen-memoria/73361-)
Los senderos o trochas, caminos,
rutas, en el espacio de Piedras Blancas, son una expresión de la forma en que
los grupos humanos organizan el espacio social a partir del estado geográfico;
forman parte de la producción basada en el diseño, la proyección y organización
culturales, son auténticos vehículos para el intercambio. Por esas vías se trasladaban
las personas, que a su vez eran portadoras de objetos y tradiciones, de bienes
y de ideas, ejes articuladores de procesos históricos. Sin duda, esas rutas
tuvieron un papel activo en la vida cotidiana al conectar distintos lugares,
cuya relevancia estaba determinada por el nivel de desarrollo social, en
distintas regiones y épocas. Es por ello por lo que la complejidad de las
instituciones ambientales, culturales, económicas, políticas y religiosas llevó
a que se formalizaran estas vías de intercambio terrestre, mediante la
transformación del entorno natural.
La tarea es llevar esta compleja
relación naturaleza, sociedad, caminos, centro ceremonial, comercio, con la
meta de cultivar la idea de la creación de un PAISAJE CULTURAL, fundamentado en
esos cinco (5) ejes.

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