sábado, 8 de agosto de 2020

 

VIGÍAS DEL PATRIMONIO LOS ROBLEDALES

 A REDESCUBRIR LOS CAMINOS ABORÍGENES Y REALES

 EN EL ESPACIO DE PIEDRAS BLANCAS


Un proyecto registrado en el MINISTERIO DE CULTURA COLOMBIA, con el Objetivo General de concebir una política cultural de apropiación del patrimonio cultural por medio de la participación de la sociedad civil y escolar, cuyo fin es avalar la sostenibilidad, sustentabilidad y recreación de sus activos culturales.


Sexta Parte y Final

Con gran inversión de tiempo y esfuerzo, los aborígenes abrieron caminos entre diferentes centros de población, mercados y centros ceremoniales; por esos caminos transitaron viajeros, comerciantes, fieles e incluso tropas, movimientos que a menudo implicaban traslados extenuantes a larga distancia y durante periodos prolongados.


Fotografía N° 1. Sendero Prehispánico en La Llave de Piedra, vereda Matasanos.

Durante el periodo de exploración territorial y de conquista hispana, los españoles acudieron a los circuitos de circulación existentes, rutas inter e intrarregionales tales como las vías del comercio de la sal e hilados, consolidados por las comunidades aborígenes, Anaconas, Quimbayas, Aburraes, Tahmíes, para reconocer los territorios indígenas e identificar los diferentes grupos de primitivos pobladores, su ubicación y estructura de organización social. Los circuitos de producción y comercialización de la sal, artesanías del oro e hilados en los valles de Avurra y Arvi, que tenían los indígenas en el siglo XVI, fueron utilizados por los peninsulares para controlar el territorio y la producción prehispánica y al mismo tiempo generaron un proceso de interacción política, económica, la cual facilitó las relaciones sociales y entre las diversas fuerzas étnicas.

La web colonial de caminos sobre un soporte prehispánico siguió avanzando y extendiéndose en la República a medida que el país colonizaba nuevas tierras en la expansión de la frontera agrícola y la fundación de nuevas ciudades en la cordillera Central a través de una red intrincada de caminos y de una sociedad cohesionada en la producción, transporte y exportación del café por los caminos de herradura(https://www.semana.com/especiales/articulo/caminos-conducen-memoria/73361-)

 

 

Fotografía N°2. Camino Prehispánico El Sango, vereda Matasanos.

Los senderos o trochas, caminos, rutas, en el espacio de Piedras Blancas, son una expresión de la forma en que los grupos humanos organizan el espacio social a partir del estado geográfico; forman parte de la producción basada en el diseño, la proyección y organización culturales, son auténticos vehículos para el intercambio. Por esas vías se trasladaban las personas, que a su vez eran portadoras de objetos y tradiciones, de bienes y de ideas, ejes articuladores de procesos históricos. Sin duda, esas rutas tuvieron un papel activo en la vida cotidiana al conectar distintos lugares, cuya relevancia estaba determinada por el nivel de desarrollo social, en distintas regiones y épocas. Es por ello por lo que la complejidad de las instituciones ambientales, culturales, económicas, políticas y religiosas llevó a que se formalizaran estas vías de intercambio terrestre, mediante la transformación del entorno natural.

La tarea es llevar esta compleja relación naturaleza, sociedad, caminos, centro ceremonial, comercio, con la meta de cultivar la idea de la creación de un PAISAJE CULTURAL, fundamentado en esos   cinco (5) ejes.